La mayoría de herramientas en línea intentan convertir hechos del caso en un rango de recuperación. Suelen funcionar como un “resumen numérico” basado en supuestos generales: edad, ingresos aproximados, tipo de incidente y relación familiar.
Pero en reclamos reales—y esto es clave—la cifra final no depende solo de números. Depende de:
- Qué tan clara es la responsabilidad en el momento del siniestro.
- Qué documentos existen (informes policiales, registros médicos, reportes de mantenimiento/seguridad, etc.).
- Qué tan disputable es la causa de la muerte (por ejemplo, si hay complicaciones médicas o si se discute el nexo causal).
- Cómo responde el seguro ante el riesgo de litigio.
En otras palabras: una calculadora puede ayudarte a ordenar preguntas, pero no sustituye un análisis legal con revisión de evidencia.


