Si tu lesión incluye cualquiera de estas señales, no esperes:
- Entumecimiento u hormigueo que baja por brazo o pierna
- Debilidad, dificultad para caminar o pérdida de coordinación
- Dolor intenso que no mejora, o que empeora rápidamente
- Dolores de cabeza nuevos después del accidente
- Espasmos severos con mareos o problemas para mantener el equilibrio
Además de cuidar tu salud, la evaluación temprana genera un registro clínico que ayuda a conectar el incidente con los síntomas. En reclamos locales, los seguros suelen enfocarse en “cuándo empezó” y “cómo evolucionó” el dolor; cuanto antes haya documentación, más sólida es la historia médica.


