En nuestra zona, es común que la gente espere “a ver si se pasa”, especialmente cuando el accidente ocurrió cerca de casa o durante una rutina. Sin embargo, hay síntomas que ameritan atención médica aunque parezcan moderados al principio:
- Dolor abdominal o presión que aumenta con el tiempo
- Mareos fuertes, debilidad marcada o desmayos
- Náuseas persistentes o vómitos después del golpe
- Moretones profundos que aparecen horas después
- Sangrado anormal (incluido en orina o heces)
- Dolor de pecho, falta de aire o palpitaciones tras un impacto
- Dolor de cabeza intenso o empeoramiento neurológico tras una colisión
Si estás pensando “quizá fue algo menor”, recuerda: las lesiones internas pueden progresar. Y cuando el seguro ve un retraso, suele intentar convertirlo en una duda sobre causalidad.


